El Aloe Arborescens se utiliza como planta ornamental en los jardines y como planta medicinal. De hecho, la planta es conocida y utilizada sobre todo por sus conocidas propiedades benéficas, y se han realizado varios estudios para investigarlas.
Posibilidad de empleo de las hojas de Aloe Arborescens

Regularizador del intestino

El aloe es un perfecto aliado para el sistema digestivo. De hecho, parece favorecer las funciones intestinales fisiológicas. Estimula la flora bacteriana y la eliminación de los componentes no necesarios, y al mismo tiempo mejora la absorción de las sustancias nutritivas. Estas propiedades suyas han conseguido que las comunidades científicas reconozcan al aloe arborescens la capacidad de contrarrestar los efectos secundarios de los fármacos en el aparato digestivo (acidez de estómago, estreñimiento, espasmos...)

Drenante y depurador

El aloe favorece la eliminación de las toxinas, y además crea una membrana que protege las paredes intestinales e impide la absorción de sustancias nocivas.

Integrador alimentario

Tal como se desprende de la ficha, el aloe contiene numerosísimos principios activos beneficiosos para el cuerpo humano.

Estimula el sistema inmunitario

El acemanano que contiene tiene propiedades antivíricas y antiinflamatorias.

Calmante

Una aplicación en la piel alivia las molestias debidas a las picaduras de mosquitos y otros insectos, de medusas e incluso de ortigas. Se utiliza también para aliviar la piel quemada por el sol.

Coagulante

Reparador de tejidos y membranas: útil para tratar eczemas, heridas y ampollas.

Cuidado de la piel

Su aplicación en la piel proporciona una acción dermoprotectora, hidratante y emoliente.